México, DF.- Todavía no se sube al cuadrilátero para fajarse contra los que serán sus oponentes del PAN y el PRD, pero el precandidato priísta luce casi noqueado ante la opinión pública.

Las primeras dos semanas de precampaña fueron mortales para un ex gobernador mexiquense, cuya deteriorada imagen enciende cada día más focos rojos de alerta en las cúpulas del priísmo nacional.

Focos rojos que se hacen evidentes en una precampaña que refleja sus mayores enredos en las redes sociales.

En lo que va de diciembre, desde su presentación en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara hasta su deslinde salarial y del precio de las tortillas y la carne, el precandidato del PRI ha dominado como trend topic en Twitter y Facebook.

Cuestión de asomarse a los hashtags que comenzaron con #LibreríaPeñaNieto, #Soyprole, #Foreverprole, #PaulinaNieto, #Nosoylaseñoradelacasa.

Por eso hoy comparan a Enrique Peña Nieto con un boxeador, que apenas salió de los vestidores rumbo al cuadrilátero y ya trae sobre su cabeza la nube negra de la derrota. Siete rounds de sombra, los siete perdidos, validan esa percepción.

Tan dramático es el inicio de su precampaña, que ya hay quienes apuestan a que no alcanzará a subirse al ring en el momento en que suene la campana para el primer round.

Por ahora, las expectativas están fijas en ver el efecto que tendrán estos siete trágicos rounds de sombra en la encuesta de preferencias electorales 2012, en la que hasta hace algunas semanas, el ex gobernador del Edomex aventajaba con 20 puntos a su más cercano rival.

Un reflejo de lo que podría suceder lo da el llamado “Popularómetro”, que publicó el diario “Reforma” a principios de diciembre, sin que se registrara todavía alguna de las pifias del candidato tricolor.

De acuerdo con esa encuesta, la opinión favorable hacia Enrique Peña Nieto aumentó 3% de julio a diciembre, para llegar a 52 % del electorado.

En contraparte, la de Andrés Manuel López Obrador subió 8% al elevarse de 31% en julio a 39% en diciembre.

La de Josefina Vázquez Mota, que en julio alcanzaba apenas el 17%, se elevó 10 puntos para pasar a 27% de opiniones favorables.

Y vale la pena insistir en que estas cifras no reflejan todavía ni el “montielazo”, ni el “moreirazo”, ni el “lapsus literarius”, ni el “lapsus salarialis”, ni el Alzheimer de la tortilla o de la carne, mucho menos la desconocida que le da Carlos Fuentes, con su descalificación como un hombre que no parece estar a la altura de la Presidencia a la que aspira.

DE CARLOS A CARLOS… DE FUENTES A SALINAS

A pocos escapa la espléndida relación que tienen en lo personal Carlos Fuentes y Carlos Salinas de Gortari.

El escritor y el ex presidente no sólo coinciden en múltiples reuniones y foros nacionales e internacionales.

Ambos se profesan una amistad que salva al autor de “La Región más Transparente” de la lista de “intelectuales orgánicos” a los que tanto censura Carlos Salinas de Gortari. Desde Carmen Aristegui, pasando por Denise Dresser hasta Lorenzo Meyer y Enrique Krauze.

Quizás por eso llama la atención la severa crítica de Carlos Fuentes a Enrique Peña Nieto.

Porque reconociendo la absoluta independencia de criterio del escritor frente al punto de vista del político, su opinión podría no dejar de estar influida por el intercambio de puntos de vista con el ex presidente.

Hay quienes advierten que Carlos Salinas de Gortari podría no estar muy contento con el desempeño de la candidatura del ex gobernador mexiquense. Incluso estaría desilusionado.

Sobre todo a partir de que Enrique Peña Nieto se mantiene bajo el dominio de la esfera mediática de una Televisa a la que cada vez se le ve más cercana a los intereses de Ernesto Zedillo que a los de su antecesor.

La escasa difusión del expediente de Acteal en las cortes internacionales se presenta como una prueba. Más aún cuando entre los personajes más cercanos al círculo íntimo de los estrategas de campaña de Enrique Peña Nieto, hay nombres como Alfredo del Mazo, Emilio Chuayffet y Liébano Sáenz, identificados como priístas antagónicos a Carlos Salinas de Gortari.

¿Podrían los salinistas estar aprovechando estos dramáticos rounds de sombra de Enrique Peña Nieto para reposicionarse y retomar los controles de la campaña priísta? ¿O estarían propiciando incluso el estiramiento de las cuerdas para probar la resistencia de su peleador y evaluar la posibilidad de su eventual relevo, antes de que en febrero suene la campana del primer round rumbo al 2012?

SCORE PEÑA…

ROUND 1
Primero se resbaló con una cáscara de plátano cuando invitó a su mentor político, Arturo Montiel, a su postulación como precandidato único. Es como aceptar de padrinos a dos compadres: Corrupción e Impunidad.


ROUND 2
También se le cayó la bata cuando violentó las formas políticas y se sacudió sin el menor protocolo a Humberto Moreira de la Presidencia del PRI. No sólo le negó la posibilidad de una salida cuidada, sino que lo hizo en su propio territorio, en Coahuila. Para muchos priístas fue traición.


ROUND 3
Después, Enrique Peña Nieto perdió los calzoncillos en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, cuando fue incapaz de citar tres libros y tres autores que hubieran influido en su vida. Peor aún, confundió títulos y escritores, sumando a su ignorancia la torpeza y la simulación.


ROUND 4
Algunos aficionados lo sofocaron con una rechifla cuando su hija Paulina Peña Pretelini reenvió un tweet de su novio en el que califica de “pendejos” y “prole” a los críticos de Peña Nieto. Para esa “prole”, lo reflejado por la hija no es sino el reflejo del padre. Clasismo.


ROUND 5
Aún no se enfriaban los chiflidos cuando un juez internacional, el diario “El País”, le sacó la tarjeta roja a Enrique Peña Nieto al evidenciar que el aspirante a presidente de México no tiene la menor idea de cuánto es el salario mínimo de “la prole” que tanto desprecia su familia. El candidato dijo 900 pesos. El conductor lo corrigió: eran mil 740.


ROUND 6
Buscó reponerse de esa descalificación y terminó con tomatazos del sector femenino. En la misma entrevista, dijo que desconocía el precio de la tortilla, y también el del kilo de carne. Su justificación… “No soy la señora de la casa”.


ROUND 7
Y luego, otro de los jueces, Carlos Fuentes, le provocó una herida en la ceja durante una entrevista con la BBC de Londres. El escritor dijo: “Este señor tiene derecho a no leerme. A lo que no tiene derecho es a ser Presidente de México a partir de la ignorancia, eso es lo grave… Los problemas exigen un hombre que pueda conversar como par con Obama, Ángela Merkel o Sarkozy, y no es éste el hombre capaz de hacerlo”.