CUANDO TERMINES DE VER LA PAGINA ACTUAL, DA CLICK EN ENTRADAS ANTIGUAS PARA QUE VEAS TODO LO DEL DIA DE HOY.

viernes, 18 de julio de 2014

"El Chapo: entrega y traición" en De este Lado. Rompeviento TV. 14/7/14



Leer mas

APAGA LA TELEVISIÓN, NO PERMITAS QUE ASESINEN TU MENTE, MEJOR LEE UN LIBRO E INFÓRMATE EN LOS MEDIOS ALTERNATIVOS.

"Ocupaciones temporales" son expropiaciones: Espriú



Leer mas

APAGA LA TELEVISIÓN, NO PERMITAS QUE ASESINEN TU MENTE, MEJOR LEE UN LIBRO E INFÓRMATE EN LOS MEDIOS ALTERNATIVOS.

¿QUIÉN DERRIBÓ EL AVIÓN DE MALAYSIA AIRLINES?



Imagen: Theguardian.com
Foto: Dmitry Lovetsky/AP
Como ya es sabido, este jueves un avión Boeing 777 de Malaysia Airlines cayó en Ucrania, cerca de la frontera con Rusia y en un área donde fuerzas separatistas prorrusas se siguen enfrentando al ejército ucraniano. Las versiones y circunstancias del caso apuntan a que se habría tratado de un derribo intencional con un potente misil tierra-aire, algo que nada más está por hacerse oficial.

En la nave que viajaba a Kuala Lumpur desde Ámsterdam, perecieron casi 300 personas entre tripulación y pasajeros. Una nueva desgracia para esta aerolínea tras la ocurrida en marzo pasado, cuando un Boeing B777-200, desapareció de los radares una hora después de haber despegado de Kuala Lumpur con destino a Beijing.

Desde el primer momento las acusaciones respecto a la responsabilidad del derribo comenzaron a cruzarse entre autoridadesucranianas, rusas y líderes separatistas. Cabe decir que los tres son sospechosos.

Andrei Purgin, líder prorruso, dijo a la agencia The Associated Press que estaba seguro que el ejército ucraniano había disparado el misil, pero no ofreció prueba alguna.  Por su parte, Antón Gueráshenko, asesor del ministro del Interior de Ucrania, a través de su cuenta de Facebook, sostuvo que la zona desde la que fue disparado el misil está bajo control de los separatistas y que no hay tropas ucranianas. Como se dice, se lanzan uno a otro la “papa caliente”.

Es un hecho que la versión oficial final dejará más dudas que certezas, pero lo cierto, es que dada la altitud a la que viajaba el avión –10 mil metros, sólo un armamento militar especializado podría haberlo alcanzado. Los separatistas se defienden diciendo que ellos no cuentan con tal capacidad de fuego, y los ucranios asegurando que ellos no usan ese tipo de armamento contra los rebeldes. Sin embargo, a pesar de estos deslindes, estos dos bandos son los principales sospechosos.

Y es que por ejemplo, la agencia AFP reporta que en el sitio de medios sociales VK, el perfil que se supone pertenece a uno de los jefes rebeldes de la “República Popular de Donetsk”, Igor Strelkov, apareció el mensaje “Derribamos un An-26 cerca de Torez. Está cerca de la mina Progreso. Les advertimos que no volaran en nuestros cielos”. De ser cierto, esto sugiere que los separatistas podrían haber disparado el misil por una confusiónpues se trata del mismo lugar donde se impactó la nave de Malaysia Airlines.

Además, la misma agencia afirma que en la cuenta oficial de Twitter de la “República Popular de Donetsk”, se publicó un tuit –que luego fue borrado– donde presumían: “sistemas de misiles autopropulsados tierra-aire Buk han sido incautados por la DNR al regimiento (ucraniano) de misiles tierra-aire A1402”.

Llama la atención que el citado Gueráshenko especificó que el misil había sido disparado desde este tipo de lanzador “Buk”, con alcance de hasta 25 mil metros. Esto significaría que en efecto, si antes los rebeldes no tenían este armamento tan poderoso, ahora se habrían hecho de él. No obstante, hay reportes de que ya desde antes estos cohetes habían sido utilizados durante la semana pasadapara echar a tierra helicópteros y aviones ucranios, lo que deja en claro que en cualquier caso, los rebeldes sí contaban ya con misiles Buk. Ahora, también es cierto que en una guerra civil como la que se vive allá, no puede descartarse que hayan “hackeado” estos sitios rebeldes para incriminarlos.

Del mismo modo, el ejército ucranio es sospechoso, pues no sería la primera vez que derriban una aeronave “por accidente”,como ocurrió días después del ataque terrorista del 11 de septiembre en el WTC de Nueva York. Se trata del vuelo civil 1812 de Siberia Airlines que, en octubre de 2001 –mientras se encontraba en ruta de Tel Aviv, Israel a Novosibirsk, Rusia– fue alcanzado por un cohete S-200 disparado por las fuerzas armadas ucranias durante ejercicios militares. En total 78 personas murieron.

Hay que decir que la idea de que los ucranios derribaron el avión por creer que era el presidencial de Vladimir Putin, el presidente ruso, es absurda. Las fuerzas de Kiev no han dejado de temer una participación activa de Moscú contra ellos, por lo que un acto de guerra total como ese que aseguraría la aniquilación de su ejército y el derrocamiento de su gobierno, sería impensable.

El tercer sospechoso es Rusia pero de manera más indirecta, pues como es sabido, apoya de forma encubierta a los separatistas ucranianos que, aún teniendo los misiles Buk serían técnicamente incapaces de dispararlos. No es como tomar una bazuca y hacerlo, sino que según expertos, se necesita saber usar el radar, apuntar y otros pasos adicionales que requieren entrenamiento. Bajo esta tesis, los ojos también vuelven a voltear hacia las fuerzas oficiales leales a Kiev.

Lo que complica las cosas es que ni siquiera los aviones de vigilancia de la OTAN que patrullaban los países bálticos, fueron capaces de identificar el origen del ataque.

Como ve, este enredo no terminará bien. Las derrotas y las desgracias como esta son huérfanas. Nadie quiere asumir responsabilidad por ellas. Una pena que agrava el dolor de los deudos de las víctimas, que además de la pérdida, tendrán que cargar ahora con un largo proceso en el que, al final, será muy difícil que los responsables paguen por sus actos, accidentales o intencionales. Ojalá se llegue a la verdad y se haga pública, pero las probabilidades nos están jugando en contra.

APAGA LA TELEVISIÓN, NO PERMITAS QUE ASESINEN TU MENTE, MEJOR LEE UN LIBRO E INFÓRMATE EN LOS MEDIOS ALTERNATIVOS.

El enigma de Mama Rosa Por: Ricardo Raphael

Ya parece partido de futbol; de un lado el gobierno empeñado en demostrar que Mamá Rosa ha sido una abusadora física y mental de decenas de menores, y del otro voces con prestigio que la presentan como si fuera la Madre Teresa de Zamora. En una esquina, el procurador Jesús Murillo Karam. En la otra, el historiador Enrique Krauze, el capitán de la selección mexicana, Rafa Márquez, el académico, Jean Meyer, el premio Nobel, Jean Marie Le Clézio, la ex primera dama, Martha Sahagún, el ex presidente, Vicente Fox, y la lista crece. La razón obliga a suponer que algo de verdad habrá en ambos argumentos. Cabe imaginar una larga vida dedicada a sacar adelante a miles de menores de edad cuyo mejor destino fue crecer en el albergue del “La Gran Familia”. Asegura alguno de sus defensores que Mama Rosa es una mujer dura, aguerrida, majadera si se quiere, pero de ninguna manera una persona corrupta o dedicada a la trata de personas, como la han querido presentar. Comparten conversación en el foro público también las fotografías de los sanitarios repugnantes, de la comida echada a perder y de los dormitorios sobrepoblados. También, a manera de sentencia, se filtran las primeras declaraciones de menores que dicen haber sido abusados por los cuidadores de ese supuesto infierno. ¿Santa o Proxeneta? Vaya usted a saber que en esta viña mexicana casi todo es posible. Y sin embargo no deja de llamar la atención el tsunami de contradicciones. Ya contaremos pronto con mejores elementos para discernir entre verdades y mentiras a propósito de esta historia. Mientras tanto bien valdría la pena echar unos cuantos pasos hacia atrás, con el objeto de reconocer que las condiciones de ese orfanato – como las de tantos otros que hay en nuestro país – tienen como principal responsable a la autoridad y, solo en un segundo plano, a quienes los administran. Si la PGR fuese un doctor, habría de admitir que sus acusaciones derivan de la manifestación de un síntoma que va más allá de “La Gran Familia”. La política pública dedicada a la infancia es un desastre en nuestro país, particularmente la que tiene que ver con la adopción y el cuidado de menores que, o no tienen padres, o bien la vida los ha apartado de su familia. Con esta reflexión no quiero juzgar a la totalidad de casas hogar que hay en México. Muchas se salvan porque hay personas poseedoras de generosidad excepcional. Ellas, contra viento y marea han logrado ofrecer dignidad para muchos niños que en nuestra sociedad estaban destinados a no tenerla. (Dedico el artículo a una de esas personas). Sin embargo esas residencias infantiles no son el resultado de una política sistemática de protección a los menores en situación vulnerable, sino de la buena voluntad de unos cuantos y también del azar. Por esta circunstancia es que tantos albergues de menores no cumplen con los mínimos sanitarios, o pero aún, son la fachada de actividades ilícitas. Para ilustrar esta circunstancia cabe denunciar la facilidad con la que parejas de estadounidenses visitan Ciudad Juárez para adoptar, prácticamente sin ningún trámite, a los niños que la guerra por las drogas dejó huérfanos durante el último lustro. Es también en esa región donde existe registro de financiamiento por parte de las organizaciones criminales para el sostén de casas hogar, que luego terminan sirviendo como centros de reclutamiento de niños halcones y jóvenes sicarios. En concreto, la organización de Joaquín “El Chapo” Guzmán se distinguió por contar con una estrategia de esta naturaleza que, según alguna nota de Proceso de hace unos tres años, llegó a replicarse inclusive en Argentina. ¿Y el Estado? Lejos, muy lejos. Absolutamente desinteresado. La política de atención a la infancia la lleva en México una extraña institución que todo mundo conoce por sus tres letras: el DIF. Una casa cuyo funcionamiento, sin embargo, es difícil de comprender. El DIF es, por sobre todas las cosas, patrimonio de las esposas de gobernadores y presidentes, y también silla para quemar tiempo ocioso mientras el marido termina con su encomienda. No cumple en el ámbito estatal y tampoco en el federal, con los requisitos mínimos de una dependencia de gobierno que debe asumir responsabilidades de enorme trascendencia. Al estilo del medioevo, se trata de un feudo gestionado con capricho y contentillo, y por eso es tan pobre la política de atención a la familia y a los menores abandonados. El DIF suple a la Iglesia del siglo XVIII sin hacer mejor su tarea. Es fuente de caridad y no de derechos, espacio de lucimiento y no de obligaciones, recuerdo del virreinato y no de la racionalidad que debe imperar en nuestra época. En vez de seguir utilizando tanta neurona para dilucidar el enigma de Mama Rosa, bien valdría afirmar que por las buenas, y también por las malas razones, “La Gran Familia” es el resultado de una política pública fracasada. O dicho con mayor precisión: de la ausencia evidente de una política moderna para la atención de los niños y las niñas más vulnerables de nuestro país.

Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/opinion/18-07-2014/25577. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. SINEMBARGO.MX
APAGA LA TELEVISIÓN, NO PERMITAS QUE ASESINEN TU MENTE, MEJOR LEE UN LIBRO E INFÓRMATE EN LOS MEDIOS ALTERNATIVOS.